COVID-19. Soluciones de control y seguridad para la nueva normalidad


Como todos sabemos el Gobierno español ha aprobado un “Plan para la transición hacia una nueva normalidad”. Esta hoja de ruta en la que se marcan los objetivos generales que hemos todos de apoyar, participando tanto como ciudadanos como profesionales y empresas y aplicando para ello las tecnologías, medios y procedimientos para el control y la seguridad que garanticen su cumplimiento y éxito.

La apertura escalonada y asimétrica de las actividades industriales y de servicios, en las fases de desescalada es muy complicada sin la aplicación de los diferentes medios a nuestro alcance y va más allá del mantenimiento de distancias, mascarillas o uso de hidrogeles.

Manuel Sánchez Gómez-Merelo
Consultor Internacional de Seguridad

El Gobierno ha diseñado un plan de desconfinamiento en cuatro fases que ha arrancado el 4 mayo con la reapertura de una serie de actividades con cita previa y atención individual, que deberán disponer de las correspondientes medidas de sanidad y seguridad.

En este sentido, es el momento de que los profesionales y empresarios de la seguridad privada demos respuesta y apoyo con soluciones, basadas en los medios y tecnologías disponibles contrastadas, de aplicación tanto con carácter transversal como específicas, para las diferentes actividades industriales, comerciales o de servicios, pudiendo determinar las diversas opciones para atender a las necesidades de control y seguridad para el reinicio de cada actividad.

Es por tanto el momento de apoyar y poner a disposición las medidas de prevención y protección, además de las puramente sanitarias que deben implementarse, para ayudar a las distintas entidades en situación de inseguridad a instalar las medidas necesarias a tiempo para que el día en que se produzca ese reinicio en cada caso, se pueda desarrollar la actividad con todas las garantías.

Para esta desescalada todos debemos exigirnos que estas medidas de control y seguridad estén debidamente dimensionadas a cada caso y circunstancia.

El “Plan para la Transición hacia una Nueva Normalidad” se estructura en cuatro fases. Pasar de una a otra dependerá de la capacidad del sistema sanitario, situación epidemiológica, funcionamiento de las medidas de control y protección en espacios públicos, datos de movilidad y socioeconómicos, así como del mantenimiento de las medidas de higiene y el distanciamiento.

El plan completo lo pueden consultar a través de este enlace.

Cronograma orientativo para la Transición hacia una Nueva Normalidad

Cronograma orientativo para la Transición hacia una Nueva Normalidad. Ministerio de Sanidad. Gobierno de España

Bases de trabajo que nos sirven para planificar el Control y la Seguridad

Organización Mundial de la Salud. Con fecha 16 de abril de 2020, la OMS ya definió los principios a tener en cuenta a la hora de plantear el desconfinamiento, entre los que cabe señalar:

– Minimizar los riesgos en lugares con alto potencial de contagio, como son los centros sanitarios y de cuidados, los lugares cerrados y los lugares públicos donde se produce una gran concentración de personas.

– Establecer medidas preventivas en los lugares de trabajo y promover medidas como teletrabajo, el escalonamiento de turnos y cualesquiera otras que reduzcan los contactos personales.

Plan para la transición hacia una nueva normalidad. Con fecha 28 de abril de 2020, El Gobierno ha aprobado un Plan que establece los principales parámetros e instrumentos para la facilitar la adaptación del conjunto de la sociedad a la nueva normalidad con las máximas garantías de seguridad. Es por ello, que queremos subrayar indicaciones y aspectos a tener en cuenta para la aplicación de las correspondientes soluciones de control y seguridad.

En el capítulo II de Objetivos y Principios, cabe destacar que:

“La salida gradual del actual estado de confinamiento exige continuar reforzando las capacidades en cuatro ámbitos: (i) vigilancia epidemiológica; (ii) identificación y contención de las fuentes contagios; (iii) asistencia sanitaria; y (iv) medidas de protección colectiva, tanto de dimensión tanto nacional como autonómica y local”.

En el capítulo III de Capacidades Estratégicas, indica que:

“Un reforzamiento de las medidas de protección colectiva. La disponibilidad y uso de material de protección entre la población general, así como la difusión e implementación de prácticas higiénicas y de distanciamiento social, es una capacidad estratégica que ya se encuentra en avanzado estado de desarrollo. Sin perjuicio de esto, en la medida en que la enfermedad persista, se requiere de un impulso sostenido por parte de las autoridades sanitarias de cara a reforzar las advertencias y recomendaciones en materia de lavado de manos y uso de geles, distancia interpersonal y etiqueta respiratoria, mascarillas, limpieza en entornos domésticos, medidas de protección en colectivos y entornos específicos (como espacios sanitarios, laborales, de hostelería y restauración, etc.) y la desinfección de espacios públicos”.

En el capítulo VI de Recuperación de la actividad, indica que:

COVID-19. Soluciones de control y seguridad para la nueva normalidad, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo

“La desescalada se plantea como una transición a la nueva normalidad, aunque con nuevos comportamientos por parte de las personas y las empresas (como la autoprotección y la separación física), con el fin de que se pueda combinar la reducción del contagio y, por tanto, la máxima seguridad sanitaria y en materia de prevención de riesgos laborales…”

“Los centros de trabajo deben ser seguros y los trabajadores contar con la máxima protección sanitaria y laboral. Consecuentemente, los empleadores, como ya han venido haciendo, deberán adaptar sus protocolos y medidas de prevención de riesgos a las recomendaciones higiénicas y de distanciamiento establecidas por el ministro de Sanidad, cumpliendo así con su obligación de velar por la salud de los trabajadores y trabajadoras”.

“Esos protocolos de seguridad han de servir para que la vuelta al trabajo se produzca en condiciones de protección frente a la pandemia”.

En el capítulo VII de Medidas escalonadas, cabe destacar:

“Con el fin de garantizar una desescalada con riesgos mínimos para la ciudadanía, pero mejorando el bienestar social y económico, es necesario graduar la salida del confinamiento en base a los datos del panel de indicadores. El establecimiento de un sistema gradual, asimétrico y dinámico, fundamentado en datos relevantes, confiables y comunes a todo el territorio, con un seguimiento continuo de la evolución de estos datos, permite ir reaccionando ante el riesgo cuando este aparezca”.

Catálogo de soluciones para el control y la seguridad de las actividades retomadas

Hemos de ratificar que después de un análisis técnico mínimamente fundamentado del Plan y, como se ha dicho, el sector de las seguridades, para apoyar las medidas, pone a disposición los medios y los procedimientos para el control y la seguridad que puedan garantizar la apertura escalonada de las actividades industriales y de servicios en las fases de desescalada.

COVID-19. Soluciones de control y seguridad para la nueva normalidad, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo

La diversidad y complejidad de las principales actividades que van a reactivarse (pequeño comercio, prestación de servicios, restaurantes, movilidad laboral, hoteles, cines y teatros, centros educativos, actividades culturales y congresos, transporte, actividades deportivas, centros comerciales, hospitales, actividades industriales y oficinas, celebraciones, Administración, centros hospitalario, etc.) dada su diversidad y complejidad va a requerir y exigir del estudio y aplicación de estos medios de control y seguridad, según dimensiones y necesidades.

Para la realización y realización de las actividades y gestión de la movilidad, en el sector de las seguridades disponemos de sistemas a considerar, como:

  • Control de aforos. Aplicable para la gestión de entradas, salidas y ocupación para establecimientos públicos y privados.
  • Control de aglomeraciones. Utilizable para la gestión de la movilidad y transporte y actividades en locales para el mantenimiento de las distancias exigidas o programadas.
  • Control automático de distancia. De aplicación en grandes o medianas áreas para el control de personas en establecimientos públicos, comercios o de ocio.
  • Control de accesos. De aplicación sin contacto, con reconocimiento facial, detección de temperatura y de mascarillas para la entrada a los distintos tipos de locales.
  • Detección automática a distancia de temperatura. Aplicable en zonas abiertas o cerradas a las personas en acceso o zonas de exigido cumplimiento.
  • Tecnologías de audio IP. De aplicación para la difusión de mensajes o advertencias por detección de anomalías en controles.
  • Detección de contagiados a distancia. Medición en tiempo real por análisis del aparato fonador mediante inteligencia artificial.
  • Identificación de personas, temperaturas o síntomas. De aplicación al detección de posibles contagios en control de acceso y videovigilancia.
  • Control de temperatura, acceso y presencia. Aplicable como identificación biométrica de personal laboral y medición de temperatura.
  • Control de temperatura global. De aplicación en áreas abiertas mediante sistemas de videovigilancia inteligente.
  • Sistema de balizamiento de uso en visitas. De aplicación individual para el control del distanciamiento social en locales públicos.
  • Arco desinfección de vehículos. Aplicable en aparcamientos públicos y espacios de pública concurrencia.
  • Purificador de aire y desinfectante. De aplicación a locales habitados con acción permanente sobre aire y superficies.

Estos y otros sistemas similares de diferentes marcas y modelos son medios y tecnologías que están disponibles para su prescripción, previo informe técnico profesional para implementación ajustada al tipo de actividad, dimensión de concurrencia, etc. como medidas de respuesta para la prevención y protección exigibles para entidades públicas y privadas y de uso obligado para los trabajadores y ciudadanos.

Los profesionales del sector de las seguridades estamos para apoyar y abordar nuevas disposiciones, habilidades, métodos de gestión y buenas prácticas que nos ayudarán a todos a controlar y optimizar los recursos ante esta situación de transición de la crisis provocada por COVID-19.

Además de disponer de un plan para abordar la ingente tarea de rastreo de contactos de infectados, es decir, para testar, localizar y hacer seguimiento de los contactos directos de cada positivo para así romper la cadena de transmisión, que España todavía no tiene implantado. Para ello, China dispuso un ejército de técnicos de rastreo de contactos y de tecnología para acelerar el proceso, desde sistemas informáticos en tiempo real a aplicaciones que registran la ubicación de la población para saber dónde y con quién ha estado en todo momento.

ESTE VIRUS LO PARAMOS UNIDOS pero, con las adecuadas medidas y medios de control y seguridad.

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