En un escenario internacional cada vez más complejo, marcado por conflictos geopolíticos, amenazas híbridas, ciberataques, desinformación y una creciente percepción de inseguridad, la Seguridad Privada debe ser un actor estratégico para la Seguridad Pública. La seguridad ya no puede limitarse a una función reactiva, sino que debe ser un elemento proactivo, clave para garantizar la estabilidad social, la continuidad de los servicios esenciales y la resiliencia de nuestras infraestructuras críticas. Proponemos una transformación del modelo de seguridad, adaptado a los principales retos actuales en materia de seguridad, desde una perspectiva integral e integrada a través del análisis de riesgos, el refuerzo de la cultura de seguridad, la planificación preventiva y la formación especializada, junto a una mayor coordinación entre instituciones, empresas y ciudadanía.
En un mundo donde las amenazas a la seguridad evolucionan a diario, desde el crimen organizado hasta el vandalismo en nuestras calles, proteger la libertad y el bienestar de los ciudadanos la seguridad, de nuevo, se convierte en un reto urgente e importante.
La Unión Europea se enfrenta en la actualidad a crecientes amenazas, retos y desafíos, que han puesto en evidencia la dependencia y obsolescencia de sus planes de defensa y seguridad (prevención + protección), que abarcan desde las amenazas convencionales, hasta las transnacionales, incluyendo las híbridas, ciberataques y generación de inestabilidad y conflictos generalizados.
Manuel Sánchez Gómez-Merelo
Consultor Internacional de Seguridad
Son muchas las responsabilidades y misiones que tiene encomendadas el Estado, pero ninguna más básica ni más noble que la de garantizar la seguridad de los ciudadanos, proteger sus derechos y libertades y salvaguardar su bienestar.
Como indica la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea, en su Art. 6, así como en el Art. 17 de la Constitución Española, toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad.
Un año más, la Seguridad Privada presenta un amplio programa de nuevos retos, exigencias y necesidades en el proceso de evolución y dinamización sectorial de su oferta y, sobre todo, de su demanda.

Así, la seguridad se ha ido estableciendo como motor estratégico del funcionamiento de las organizaciones, donde el objetivo debe ir más allá de proteger activos, para ser un aliado estratégico que impulse los objetivos de la actividad y que garantice no solo la protección, sino su continuidad y eficiencia.
En 2025, para mantener la calidad y el prestigio de nuestros servicios públicos, un año más hemos de trabajar por la libertad y la seguridad humana y ciudadana.
Nuevos riesgos y amenazas
En los últimos tiempos, han aflorado nuevos riesgos y exigencias derivadas de la situación generada por las distintas crisis y conflictos internacionales, tanto a nivel de la seguridad global, como de la seguridad humana y particular, abarcando desde el mundo que compartimos a la dimensión unipersonal (mundo, país, ciudad, barrio, vecindad, vivienda, persona).
Uno de los proyectos estrella de estos últimos años es el análisis de riesgos, con un matiz importante, que sea global-convergente-integral. Un análisis que evalúe todos los riesgos que puedan afectar a los procesos críticos de nuestras organizaciones.
Debemos invertir en Gestionar el Riesgo para prevenirlo y garantizar en todo lo posible superar las crisis siendo especialmente resilientes.
En este sentido, la “Gestión del Riesgo y la Seguridad” se hace imprescindible en todos los entornos y, especialmente, en el ámbito del trabajo y el desarrollo de las organizaciones institucionales y empresariales, donde la cuestión es compleja y multidisciplinar, como sucede prioritariamente en las infraestructuras críticas y esenciales.
Nuevo paradigma de seguridad
Una vez más, hemos de recordar que la inseguridad y la violencia están globalizadas y reflejan una organización social también en crisis, que involucra a individuos y a instituciones, donde los ciudadanos han de buscar los referentes para hallar las soluciones a los problemas más comunes, porque la seguridad no está globalizada.
Con una Seguridad Objetiva, que puede medirse cualitativa y cuantitativamente y es el resultante de las acciones proactivas y reactivas programadas y realizadas por el Gobierno y sus Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Y una Seguridad Subjetiva, que es aquella que realmente es percibida por el ciudadano en su propia vivencia y estado de ánimo y es más importante que los resultados de las frías estadísticas y estudios comparativos.
Vivimos un panorama globalizado de nuevas amenazas, mayores riesgos en las actividades sociales, industriales y comerciales que ratifican nuevas demandas y exigencias de la sociedad con nuevos retos para la protección de sus actividades con plenas garantías para su seguridad con el necesario establecimiento y actuación con Planes de Seguridad en los distintos niveles de implicación y intervención.

Los ámbitos de actuación y líneas de acción para el desarrollo de los distintos planes se han de establecer, al menos, en cuatro ámbitos de actuación: Formación, Comunicación pública y divulgación, Visión hacia el exterior y Participación, en los que se fomentará la colaboración y cooperación entre los sectores o segmentos de referencia.
- Formación para lograr una percepción correcta y fundamentada sobre la Seguridad Nacional, su trascendencia para garantizar la vida cotidiana y los esfuerzos que requiere su salvaguarda.
- Divulgación y comunicación para fortalecer una opinión pública consciente del carácter imprescindible e irrenunciable de nuestra seguridad a través de los medios y las plataformas de comunicación.
- Visión hacia el exterior, para mejorar la imagen de España como país íntegro, seguro y comprometido con el mantenimiento de la paz y la estabilidad internacionales.
- Participación, de la ciudadanía y de las organizaciones de la sociedad civil en las actividades de fomento de la cultura de Seguridad Nacional.
Integración. Seguridad global
El planteamiento de la Seguridad Global es algo más que un concepto. En este mundo global de retos colectivos y futuro incierto, nos ayudará a entender las nuevas dinámicas sociales, económicas, energéticas y tecnológicas el desarrollo de ese amplio concepto que es la seguridad global que va a definir el presente y futuro del mundo.
Una Seguridad Global, base para el nuevo estudio y análisis integral de los riesgos y las amenazas globales existentes hoy, como el cibercrimen, la inmigración, los cambios climáticos, el terrorismo, el crimen organizado trasnacional, la desinformación, los servicios de inteligencia, etc.
Solo una seguridad integral e integrada y una cultura de seguridad, garantiza una protección eficiente frente a amenazas globales y supone una aplicación igualmente globalizada de la seguridad, en la que se tienen en cuenta los aspectos humanos, legales, sociales, económicos y técnicos de todos los riesgos, amenazas y vulnerabilidades que pueden afectar a las personas y bienes integrantes en la actividad de una organización.
La necesaria integración, definida en las sucesivas Estrategias de Seguridad adoptadas en los ámbitos internacional y nacional, requiere una toma en consideración de la perspectiva local, haciéndola partícipe de los objetivos trazados en los diferentes niveles y estrategias para sus actividades y, especialmente, para el funcionamiento de sus infraestructuras esenciales y críticas. 
Igualmente, hemos de tener en cuenta nuevas estrategias para entender cómo la seguridad se integra en los procesos operativos para fortalecer el logro de los objetivos empresariales e institucionales con programas que optimicen la seguridad mientras se garantice un desempeño superior en todo momento.
El contenido de esta nueva visión holística de la seguridad global corporativa debe desarrollarse por líderes con experiencia y conocimiento, en convivencia con los líderes emergentes que ya van formando parte de estas nuevas generaciones, aportando experiencias frescas, perspectivas innovadoras y una visión práctica sobre cómo enfrentar los desafíos en un mundo en constante cambio.
Así, nuevas normas y procedimientos protegerán con mayor eficacia las infraestructuras esenciales, introduciendo unas condiciones mínimas para la evaluación del riesgo y unas estrategias de resiliencia.

Con la colaboración e integración de una seguridad privada que ya es mucho más que una actividad “auxiliar, complementaria y subordinada de la seguridad pública”, y que en su integración operativa están unidas para ofrecer y garantizar la mejor seguridad ciudadana.
España, como una de las principales potencias económicas europeas dispone de un buen modelo de seguridad ciudadana, debe jugar un papel para reforzar la seguridad humana a fin de que Europa pueda defenderse a sí misma.
Planes de Seguridad. Prevención + Protección
Para una adecuada política de protección se han de establecer los diferentes Planes de Seguridad teniendo en cuenta aspectos fundamentales, como:
- Política de Seguridad de las Organizaciones y la protección de los servicios esenciales;
- La Gestión Estratégica de la seguridad alineada con la política de riesgos y amenazas.
- La Estructura Organizativa y de responsabilidades en materia de seguridad integral e integrada;
- La Responsabilidad, compromiso y participación de todo el personal interno y externo de la organización;
- La Formación Especializada y concienciación de los recursos humanos adscritos a la prevención y protección;
- El Desarrollo y Gestión de capacidades para la prevención, detección, protección, respuesta, resiliencia y recuperación;
- La Colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y establecimiento de planes de contingencia;
- El Cumplimiento Normativo, aplicación de buenas prácticas y la mejora continua de los procesos de seguridad implementados.
Para ello, se desarrollarán los correspondientes Planes de Seguridad, de los que podemos destacar los siguientes: Plan Director de Seguridad, Plan de Autoprotección, Plan de Protección Física, Plan de Ciberseguridad, Plan de Emergencia, Plan de Contingencia, Plan de Resiliencia y Continuidad.
Formación especializada
La formación está relacionada con los recursos humanos, técnicos y organizativos de los que podemos o debemos disponer de cara a aportar soluciones.
Las entidades públicas y privadas (sector y mercado) cada vez demandan más profesionales que sean capaces de adaptarse a las nuevas situaciones y necesidades y a los diversos retos y exigencias en materia de seguridad a los que se han de enfrentar día tras día.
La realidad del presente y el futuro próximo están marcados por importantes cambios sociales y tecnológicos de seguridad, por lo que es necesario adaptarse a ellos, con el fin de poder dar las adecuadas respuestas con eficiencia y eficacia.
Para ello, es precisa una nueva formación profesional, básica y especializada que tenga como principales objetivos adquirir las capacidades imprescindibles para desempeñar funciones de seguridad (prevención y protección), obteniendo las necesarias competencias profesionales para el diseño, planificación, instalación, gestión e implantación de los correspondientes sistemas, planes y protocolos.
Cultura de seguridad

La UE ha iniciado el camino hacia una nueva cultura de Seguridad y Defensa con nuevos planes operativos de prevención y protección integral e integrada con participación pública y privada donde debe primar la protección ciudadana y de sus infraestructuras, sin generar alarma social.
El objetivo es plantear la cultura de la seguridad como un bien público, propiciando la evolución y desarrollo de un paradigma de seguridad compartido, que abarque de lo global a lo local.
En España, disponemos de un Plan Integral de Cultura de Seguridad Nacional, un espacio de colaboración público-privada para desarrollar actividades e iniciativas dirigidas a incrementar la conciencia sobre la trascendencia de la seguridad nacional, así como la corresponsabilidad de todos en su salvaguarda.
Este Plan Integral de Cultura de Seguridad Nacional ha sido elaborado y aprobado en España por Acuerdo del Consejo de Ministros de 25 de mayo de 2021 con la participación de los veintidós Ministerios de la XIV Legislatura, la Secretaría de Estado de Comunicación y el Centro Nacional de Inteligencia.
Plan Integral de Cultura de Seguridad Nacional que ha de servir de catalizador para la implantación progresiva de una cultura de Seguridad Nacional inclusiva, participativa y colaborativa con el fin de reforzar el Sistema de Seguridad Nacional, mejorar la coordinación y eficacia de la acción del Estado y la participación de la sociedad.
Recomendaciones
Hoy es urgente e importante dar una respuesta con una Seguridad Global, Única con mayúscula, integral e integrada, pública y privada.
Hemos de fomentar una Cultura de Seguridad, identificando las oportunidades y debilidades de los diferentes actores que abarcan el espectro: global, nacional y local de seguridad pública y privada.
Por otro lado, la actual sociedad y sus inseguridades requieren de un punto de vista nuevo y diferenciador que ha de ser creativo, intuitivo e inclusivo y servir para romper nuestros hábitos, modelos mentales y paradigmas ya obsoletos y todo hacia un pensamiento cuántico.
La necesidad de cambiar de paradigma es real e imprescindible para acometer nuevos retos y exigencias en la sociedad a través de un pensamiento cuántico y holístico que unifique, contemple y relacione todos los datos e integre los procesos del pensamiento en serie y asociativo.
Ahora, más que nunca, es tan importante la imaginación como el conocimiento y la inteligencia.
Con todo ello, y como recomendaciones finales, debemos potenciar una nueva Cultura de Seguridad con visión común sobre la base de amenazas complejas e incrementar los recursos de análisis para desarrollar un nuevo esquema de Seguridad Global, integral e integrada, pública y privada.