Seguridad contra incendios forestales. Nuevo paradigma de gestión


La actual alarma social, generada por la destrucción que se está provocando en España y distintos países europeos por la ola de incendios, necesita un análisis urgente de la situación y la implicación de todos para conseguir una nueva normalidad.

Manuel Sánchez Gómez-Merelo
Consultor Internacional de Seguridad

Las olas de calor, consecuencia del cambio climático, no solo son las que ocasionan los incendios forestales pues más del 55% son intencionados y otro 23% se deben a negligencias o accidentes, según indica la organización ecologista WWF. No obstante, el calentamiento global causado por el hombre convierte cualquier fuego en potencialmente devastador. Desde 2017, coincidiendo con la sucesión de los años más cálidos desde que hay registros, los expertos hablan de incendios de sexta generación, explosivos, impredecibles y complicados de extinguir.

Son tormentas de incendiarias que se autoalimentan cada vez con más frecuencia por todo el mundo. Si 2025 comenzó con la devastadora serie de fuegos en California, en la Unión Europea en lo que va de año, han ardido más de 400.000 hectáreas, un 117% más que el año pasado en igual período.

Este año en España, ya se han quemado ya más de 300.000 hectáreas, superando la media de los últimos 18 años a estas alturas del año.

Seguridad contra incendios forestales. Nuevo paradigma de gestión, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo

El Ministerio del Interior ya ha declarado la fase de preemergencia y, en las tareas de extinción colaboran más de 1.500 miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME), un millar de bomberos forestales y más de 5.000 policías y guardias civiles. Igualmente, miles de personas han tenido que ser evacuadas.

Reinvención y nueva normalidad

La nueva normalidad de los incendios es que se han vuelto cada vez más frecuentes y potentes y, por tanto, es necesario reexaminar y actualizar todas las estrategias de prevención, planificación territorial, gestión forestal, alerta y extinción. El cambio climático está dejando aceleradamente obsoletos los métodos de actuación seguidos hasta ahora.

Hemos de realizar nuevas investigaciones para definir la realidad de los incendios forestales en nuestro país y exigir e implementar nuevas acciones y recursos; calcular las superficies de cultivos abandonados que se han transformado en masas vulnerables al riesgo de incendio; trabajar para incidir en la necesidad de soluciones al riesgo de ignición y propagación y, sobre todo, respecto a la prevención y protección, alejadas de especulaciones y desinformaciones.

En este sentido, es fundamental priorizar la prevención y gestión de incendios forestales mediante la implementación de estrategias y recursos adecuados, tanto técnicos como humanos, para la extinción del fuego.

Una gestión forestal continua y una mayor concienciación ambiental son clave para reducir los riesgos, además de la videovigilancia y el uso de imágenes satelitales para la visión de vulnerabilidades y la detección temprana de incendios.

Prevención y Gestión

A modo de esquema general presentamos un decálogo de acciones a revisar y actualizar:

Pasado, presente y futuro

En España, los incendios forestales tienen una historia compleja, con un presente marcado por grandes desafíos y un futuro incierto debido al cambio climático. Si bien el número de incendios ha disminuido en las últimas décadas, la superficie quemada y la intensidad de los fuegos, especialmente los grandes incendios forestales, están en aumento. El cambio climático, con temperaturas más altas y sequías más prolongadas, es un factor clave que agrava la situación.

En el mes de julio se cumplieron 20 años del incendio más mortífero de este siglo en España: 11 bomberos fallecieron mientras luchaban contra las llamas en un pueblo de Guadalajara. La tragedia horrorizó a todo el país y fue un punto de inflexión que abrió la puerta a toda una serie de cambios legales y a una mayor concienciación social. La propia UME nació de esas cenizas. Pero también dejó como herencia un triste precedente de enfrentamiento político. La realidad es hoy todavía más compleja y peligrosa que entonces y no debemos dar pasos atrás en las lecciones aprendidas.

El presente está muy relacionado con cambio climático que está generando condiciones más propicias para los incendios, con olas de calor más frecuentes y prolongadas, así como sequías más intensas. Los grandes incendios forestales, aquellos que queman 500 hectáreas o más, están aumentando en frecuencia y tamaño, causando graves daños ambientales y socioeconómicos.

El futuro de los incendios forestales en España dependerá en gran medida de la evolución del cambio climático y de la capacidad de adaptación y prevención.

Estrategia Nacional

Hay que poner los medios necesarios para prevenir y gestionar el riesgo de incendios forestales y los recursos, técnicos y humanos, necesarios para extinguir el fuego.

Las consecuencias de la inacción son terribles y por eso hay que establecer una nueva Estrategia Nacional para la gestión de los bosques y cultivos que incluya la prevención de incendios forestales a lo largo de todo el año, no solo durante los meses de verano.

Establecer nuevas medidas de prevención y gestión implica:

  • Concienciación ciudadana sobre los riesgos y cómo evitarlos, incluyendo la prohibición de hacer fuego en zonas no autorizadas y extremar precauciones con vehículos y maquinaria.
  • Realizar trabajos de limpieza y mantenimiento de zonas para reducir la acumulación de combustible vegetal, así como la creación de cortafuegos.
  • Establecer zonas de riesgo y diseñar medidas de prevención específicas para cada una, incluyendo infraestructuras de protección.
  • Disponer de personal formado y equipado, así como de medios aéreos y terrestres suficientes para la gestión y extinción de incendios.
  • Establecer protocolos claros de actuación y sistemas de comunicación eficientes para una respuesta rápida y eficaz desde los niveles más básicos.
  • Invertir en investigación para mejorar las técnicas de prevención y extinción.

La falta de prevención y adecuada gestión de incendios forestales puede tener graves consecuencias, tanto ambientales como económicas y sociales. La pérdida de biodiversidad, la degradación del suelo, la contaminación del aire y el agua, así como los daños a infraestructuras y viviendas son algunos de los efectos más negativos. Además, los incendios forestales pueden provocar la pérdida de vidas humanas.

Seguridad contra incendios forestales. Nuevo paradigma de gestión, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo

En resumen, una Estrategia Nacional de gestión forestal que integre la prevención, la gestión de emergencias y la investigación, es fundamental para proteger nuestros bosques y la seguridad de las personas y bienes frente a los incendios forestales.

Prevención y protección. Recursos y medios

Para una adecuada prevención y protección contra incendios forestales, es crucial contar con adecuados recursos, tanto técnicos como humanos. Esto incluye equipos de vigilancia, herramientas de combate y personal capacitado para la prevención y extinción de incendios.

Recursos técnicos:

  • Equipos de vigilancia y sistemas de detección temprana de incendios; equipos de extinción como motobombas, vehículos anfibios y herramientas manuales;
  • Equipos de protección, ropa ignífuga, cascos, gafas, mascarillas y otros equipos de protección individual para los combatientes.

Recursos humanos:

  • Bomberos y agentes forestales y otros profesionales con formación específica en la prevención y extinción de incendios;
  • Voluntarios formados, entrenados y organizados para apoyar en labores de prevención y combate.

Planes de prevención:

  • Desarrollo de planes de prevención que incluyan medidas como la creación de cortafuegos, la vigilancia y gestión forestal sostenible y la educación de la población sobre el riesgo de incendios.

Control de masa combustible:

  • Reducción de la cantidad de material combustible en zonas forestales para disminuir la propagación del fuego.

Educación y concienciación:

  • Información a la población y organizaciones sobre las medidas de prevención y actos no autorizados.

Sistemas de protección:

  • Implementación de sistemas de alerta temprana para notificar a la población sobre la proximidad de incendios y facilitar la evacuación.

Zonas de seguridad:

  • Establecer zonas de seguridad donde la población pueda refugiarse en caso de evacuación por incendio.

Infraestructura de apoyo:

  • Contar con carreteras de acceso a zonas forestales, puntos suministro de agua para la extinción y refugios temporales.

 

En resumen, la prevención y protección contra incendios forestales requiere una combinación de recursos técnicos y humanos especializados, así como la implementación de medidas de prevención y protección adecuadas.

Gestión Forestal Continua

La prevención de incendios forestales requiere una gestión continua que abarque todo el año, no solo el verano, y se centre en la gestión forestal dinámica y la vigilancia constante.

Gestión forestal activa:

  • Eliminar la vegetación seca y combustible ayuda a reducir la cantidad de material inflamable disponible.

Creación de cortafuegos:

  • Estas franjas de terreno despejado actúan como barreras para detener o retrasar la propagación del fuego, permitiendo la respuesta más efectiva.

Poda y clareo:

  • La eliminación de ramas bajas y la reducción de la densidad del bosque pueden disminuir la probabilidad de que el fuego se propague.

Monitorización de vulnerabilidades:

  • Identificar áreas abandonadas o con alta densidad de vegetación o presencia de materiales inflamables permite priorizar la gestión y vigilancia.

Incremento de riesgos:

  • El monitoreo constante de las condiciones climáticas, como la sequía y las altas temperaturas, puede ayudar a anticipar y prevenir incendios.

Detección temprana:

  • La implementación de sistemas de vigilancia, como drones o cámaras, puede facilitar la detección temprana de incendios, permitiendo una respuesta más rápida y eficiente.

Educación y concienciación:

  • Informar a la población sobre los riesgos de incendios forestales y promover prácticas seguras pueden reducir la incidencia de fuegos causados por negligencia.

Videovigilancia e Imágenes satelitales

La velocidad a la que se propagan hace que la detección temprana sea crucial para prevenir desastres a gran escala.

Los métodos tradicionales, como las torres de vigilancia de incendios y la observación manual, ya no son suficientes.

Hoy en día, tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial (IA), las redes de sensores y las imágenes satelitales están revolucionando la detección de incendios forestales, permitiendo tiempos de respuesta más rápidos y mejores estrategias de gestión de incendios.

Las principales tecnologías involucradas son las siguientes: sensores aerotransportados, información satelital, sensorización y detección térmica, gestión y coordinación mediante drones y gestión de flotas.

Seguridad contra incendios forestales. Nuevo paradigma de gestión, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo

Crear un espacio defendible alrededor de viviendas y otras infraestructuras es una de las estrategias más eficaces. Este espacio, libre de vegetación y materiales combustibles, actúa como una zona de protección que frena, o incluso detiene, el avance de un incendio forestal, dando a los bomberos la oportunidad de combatir las llamas más eficazmente.

Extinción de incendios. Recursos Humanos

Para combatir eficazmente los incendios forestales, se requiere tanto personal capacitado como equipos de extinción adecuados.

La combinación de conocimientos técnicos y herramientas apropiadas es crucial para una respuesta rápida y efectiva ante las llamas, minimizando daños y riesgos.

Información y análisis:

  • El conocimiento y estudio del entorno forestal, incluyendo la vegetación, el relieve, las condiciones meteorológicas y las actividades locales son fundamentales para la planificación y ejecución de las operaciones de extinción.
  • La coordinación y comunicación efectiva entre los miembros de los distintos equipos son esenciales para una respuesta organizada y eficiente.

Capacidad de adaptación:

  • Los incendios forestales son dinámicos, por lo que el personal debe ser capaz de adaptarse a las cambiantes condiciones y tomar decisiones rápidas.

Experiencia práctica:

  • La experiencia adquirida en simulacros y operaciones reales es fundamental para el desarrollo de habilidades y la toma de decisiones acertadas.
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Extinción de incendios. Recursos Técnicos

La extinción de incendios forestales requiere de un conjunto de herramientas y maquinaria especializadas para la eficacia:

Maquinaria y vehículos:

  • Vehículos de extinción: autobombas rurales y urbanas, vehículos anfibios para acceder a zonas de difícil acceso y maquinaria pesada como bulldozers para abrir cortafuegos.
  • Aviones cisterna de gran capacidad para realizar descargas de agua o retardantes sobre el fuego.
  • Helicópteros bombarderos con depósitos para transportar agua o retardantes y realizar descargas rápidas y precisas.

Herramientas manuales:

  • Batefuegos: herramienta esencial para sofocar llamas superficiales, disponible en diversos materiales.
  • Mochilas extintoras: equipos portátiles para transportar y aplicar agua en áreas de difícil acceso.
  • Equipos y rastrillos segadores: útiles para cortar vegetación y crear líneas de defensa.
  • Herramientas multifunción: útiles que combinan hacha y azada o rastrillo y azada.
  • Antorchas de goteo: equipos para quemas controladas y creación de áreas de cortafuegos.
  • Sistemas de comunicación: radios para la comunicación entre equipos en tierra y aire y para la coordinación de las operaciones.
  • Sistemas GPS: sistemas para la localización precisa de los equipos y la navegación y operación en terrenos difíciles.
  • Programas de gestión: sistemas para la coordinación de recursos técnicos y la toma de decisiones.
  • Equipos de protección individual (EPI): cascos, trajes ignífugos, máscaras, guantes y botas para proteger a los bomberos.
  • Sensores aerotransportados y satelitales: sistemas para la detección temprana y seguimiento de incendios.
  • Equipos de control y análisis: sistemas para la gestión de la información y la toma de decisiones estratégicas y operativas.

Seguridad contra incendios forestales. Nuevo paradigma de gestión, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo

La combinación adecuada de estos medios, junto con una buena estrategia de extinción y la formación adecuada del personal, son cruciales para hacer frente, de manera efectiva, a los incendios.

Impacto Negativo

La inacción ante los incendios forestales tiene graves consecuencias negativas para el medio ambiente, la economía y la seguridad de las personas, incluyendo la pérdida de biodiversidad, degradación del suelo y la contaminación del aire, daños a la salud, pérdidas económicas y alteración de los ciclos hidrológicos.

La descoordinación y la falta de medios adecuados para la prevención y extinción de incendios agravan estos problemas.

Consecuencias ambientales:

  • Pérdida de biodiversidad: los incendios forestales destruyen hábitats naturales, causando la muerte de animales y plantas, y la pérdida de especies endémicas.
  • Degradación del suelo: la vegetación que protege el suelo desaparece, dejando expuesto a la erosión, lo que reduce la fertilidad y la capacidad de retención de agua.
  • Contaminación del aire: El humo y las cenizas liberadas a la atmósfera pueden causar problemas respiratorios y afectar la calidad del aire.
  • Alteración de los ciclos hidrológicos: La pérdida de vegetación reduce la capacidad de retención de agua, lo que puede aumentar el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierras.
  • Contribución al cambio climático: Los incendios forestales emiten grandes cantidades de dióxido de carbono, contribuyendo al calentamiento global.

Consecuencias Económicas:

  • Pérdida de recursos: los incendios forestales destruyen madera, cultivos y otros recursos naturales, generando pérdidas económicas para las comunidades locales.
  • Daños a la infraestructura: la destrucción de carreteras, viviendas y otras infraestructuras causa daños económicos significativos.
  • Impacto turístico: la pérdida de atractivos naturales y la contaminación del aire pueden afectar negativamente al turismo en las zonas afectadas.
  • Costes de extinción y rehabilitación: la extinción de incendios y la rehabilitación de las zonas afectadas requieren grandes inversiones económicas.

Consecuencias para la Seguridad y la Salud:

  • Riesgo para la vida: los incendios forestales pueden causar la muerte de personas y animales.
  • Problemas de salud: el humo y las cenizas pueden causar problemas respiratorios, irritación de ojos y piel o empeorar enfermedades existentes.
  • Desplazamiento de poblaciones: en casos graves, los incendios forestales obligan a la evacuación de comunidades enteras.

 

En resumen, la inacción ante los incendios forestales tiene consecuencias devastadoras que afectan a todos los ámbitos de la vida, desde el medio ambiente hasta la economía y la salud humana. La prevención, la planificación y la coordinación son fundamentales para mitigar los impactos de estos incendios y proteger a las comunidades y los ecosistemas.

Concienciación

Es crucial aumentar la conciencia pública sobre los riesgos y peligros de los incendios forestales y fomentar prácticas responsables en entornos naturales. La prevención de incendios es una responsabilidad compartida que requiere la participación activa de todos los ciudadanos.

Importancia de la prevención:

  • Protección del medio ambiente: los incendios forestales pueden causar daños devastadores a la vegetación, la fauna y el suelo, afectando negativamente al ecosistema.
  • Salud pública: el humo y las partículas liberadas por los incendios pueden causar problemas respiratorios y de salud, especialmente en personas vulnerables.
  • Seguridad de las comunidades: los incendios pueden poner en peligro las viviendas y comunidades cercanas a zonas forestales.
  • Costes económicos: los incendios forestales pueden generar grandes pérdidas económicas debido a la destrucción de infraestructuras, propiedades y recursos naturales.

Medidas de prevención:

  • Educación y concienciación: informar a la población y organizaciones sobre los riesgos asociados con actividades como hacer fogatas, abandonar basuras, quemar residuos o usar maquinaria que genere chispas.
  • Planificación y gestión: implementar estrategias de manejo de la vegetación, como quemas controladas, creación de cortafuegos y zonas de protección.
  • Colaboración y participación: fomentar la participación ciudadana en programas de voluntariado, limpieza de áreas boscosas y colaboración con organismos como bomberos y guardas rurales.
  • Tecnología: utilizar dispositivos como drones y satélites para la detección temprana de incendios y sistemas de alerta temprana para informar a la población sobre condiciones climáticas o situaciones peligrosas.

 

La prevención de incendios forestales es una tarea que requiere la colaboración de todos, desde las autoridades hasta los ciudadanos, para proteger nuestros bosques y comunidades rurales.

Formación y capacitación

Para la prevención y protección contra incendios forestales, es esencial impartir formación especializada básica y continua a los diversos niveles de participación profesional, pública y privada. Esta formación debe abarcar desde la prevención y mitigación del riesgo hasta la respuesta ante emergencias, adaptándose a las necesidades específicas de cada nivel.

La formación especializada es crucial para garantizar una respuesta efectiva ante incendios forestales, involucrando a diferentes actores con distintos niveles de responsabilidad y conocimiento.

Implicaciones de la formación:

  • Profesionales: la formación especializada para bomberos, brigadistas y otros profesionales del sector forestal es fundamental para mejorar sus habilidades en la lucha contra incendios, incluyendo técnicas de extinción, manejo de equipos y seguridad en el trabajo.
  • Público: la formación dirigida a la población general debe enfocarse en la prevención, incluyendo la identificación de riesgos, medidas de autoprotección y actuación en caso de incendio.
  • Privada: la formación para organizaciones y voluntariado con actividades en zonas forestales debe incluir la gestión de riesgos, planes de emergencia y medidas de prevención adaptadas a sus operaciones.

Beneficios de la formación especializada:

  • Mejora la eficacia de la prevención y la respuesta a incendios forestales.
  • Reduce los daños causados por incendios, tanto materiales como ambientales.
  • Aumenta la seguridad de las personas que trabajan o viven en zonas de riesgo.
  • Promueve una mayor concienciación sobre la importancia de la prevención de incendios forestales.

Seguridad contra incendios forestales. Nuevo paradigma de gestión, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo

La formación especializada es una herramienta clave para la prevención y protección contra incendios forestales, que debe ser impartida a todos los niveles de participación y adaptación a las necesidades específicas de cada sector.

En resumen, España se enfrenta a un nuevo panorama complejo con respecto a los incendios forestales.

Si bien se ha logrado reducir el número de siniestros anuales, la gravedad y la magnitud de los incendios, así como el impacto del cambio climático, plantean desafíos significativos.

La prevención, la adaptación y la gestión sostenible de los bosques y áreas rurales son fundamentales para proteger el territorio y sus ecosistemas.

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