Decálogo para la Planificación 2026 de Riesgos y Amenazas aplicadas al marco normativo español


Un enfoque normativo integrado de resiliencia, seguridad y gobernanza

El refuerzo del marco regulatorio europeo y nacional en materia de seguridad y ciberseguridad -especialmente a través de la Directiva (UE) 2022/2555 (NIS2), el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) y el Plan Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas (PNPIC)- ha redefinido las obligaciones de los operadores de servicios esenciales y entidades críticas en España.

Este artículo presenta un Decálogo de Riesgos y Amenazas 2026, alineado con el Planteamiento Nacional de Riesgos y Amenazas y adaptado a dichos marcos normativos, como instrumento técnico de planificación estratégica para la gestión integral del riesgo, la priorización de inversiones y la mejora de la resiliencia operativa.

Manuel Sánchez Gómez-Merelo
Consultor Internacional de Seguridad

Decálogo para la Planificación 2026 de Riesgos y Amenazas aplicadas al marco normativo español, por Manuel Sánchez Gómez-Merelo

El enfoque propuesto integra seguridad física, lógica, organizativa y de gobernanza, reforzando la cooperación público-privada y anticipando amenazas complejas de naturaleza híbrida, tecnológica, climática y humana.

De la protección al paradigma de la resiliencia

La seguridad de las infraestructuras críticas ha evolucionado desde modelos centrados en la protección reactiva hacia un enfoque sistémico de resiliencia, basado en la gestión del riesgo, la continuidad del servicio y la recuperación ante incidentes complejos.

En este contexto, el Planteamiento Nacional de Riesgos y Amenazas 2026 constituye un marco de referencia estratégico que, alineado con NIS2, ENS y PNPIC, exige a los operadores críticos y esenciales:

  • Evaluaciones integrales de riesgos.
  • Responsabilidad directa de la alta dirección.
  • Integración de seguridad física, ciberseguridad y organización.
  • Coordinación intersectorial y público-privada.

 

El Decálogo que se desarrolla a continuación traduce estos principios en categorías operativas de riesgo, relevantes para 2026.

Amenazas híbridas a servicios esenciales

Las amenazas híbridas se caracterizan por la combinación coordinada de vectores físicos, cibernéticos e informativos, con el objetivo de interrumpir servicios esenciales y erosionar la confianza pública.

En 2026, estas amenazas presentan una naturaleza claramente multidimensional, afectando de forma prioritaria a sectores como energía, agua, transporte, telecomunicaciones y salud, con potenciales efectos dominó sobre la sociedad.

Marco normativo: NIS2 – DORA – PNPIC

Impacto: Crítico

Exigencias clave: Gestión integral del riesgo y cooperación con autoridades competentes

Líneas estratégicas: Análisis avanzado de amenazas, inteligencia compartida y Planes de Protección Específicos (PPE).

Ciberataques a sistemas IT/OT y redes críticas

La convergencia entre tecnologías de la información (IT) y tecnologías operacionales (OT) ha ampliado significativamente la superficie de ataque de las infraestructuras críticas.

En 2026, los riesgos más relevantes incluyen ransomware avanzado, ataques autónomos apoyados en IA y compromisos de la cadena de suministro digital, capaces de trasladar un incidente cibernético al plano físico.

Marco normativo: NIS2 – ENS

Impacto: Crítico

Exigencias clave: Medidas técnicas y organizativas proporcionales al riesgo

Líneas estratégicas: Arquitecturas XDR/SASE, segmentación OT, monitorización continua y respuesta temprana.

Vulnerabilidad física de activos críticos

La vulnerabilidad física abarca tantos fallos en el control de accesos y protección perimetral como la exposición a sabotajes directos, amenazas híbridas y riesgos ambientales.

En entornos altamente digitalizados, estas vulnerabilidades adquieren un carácter ciber-físico, donde el acceso físico puede convertirse en vector de ataque lógico.

Marco normativo: PNPIC – ENS

Impacto: Alto

Exigencias clave: Protección física acorde a la criticidad del activo

Líneas estratégicas: Videovigilancia inteligente, control de accesos avanzado, sensores perimetrales e integración de sistemas.

Interdependencias y efectos cascada entre sectores críticos

Las infraestructuras críticas forman un ecosistema altamente interconectado. Un fallo en un único sector puede generar efectos cascada amplificados en otros servicios esenciales.

La Directiva CER refuerza en 2026 la necesidad de una visión sistémica, incorporando análisis de dependencias físicas, digitales, geográficas y lógicas.

Marco normativo: NIS2 – PNPIC – CER

Impacto: Crítico

Exigencias clave: Análisis de interdependencias y continuidad del servicio

Líneas estratégicas: Planes de continuidad integrados, simulacros y coordinación intersectorial.

Terrorismo y sabotaje a infraestructuras estratégicas

El terrorismo y el sabotaje persisten como amenazas deliberadas de alto impacto social, económico y político.

En 2026, la respuesta normativa enfatiza la protección proactiva, la resiliencia de entidades críticas y la coordinación estrecha con Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Marco normativo: PNPIC – CER

Impacto: Alto

Exigencias clave: Planes de protección y protocolos de crisis

Líneas estratégicas: Protección reforzada, análisis de amenazas y gestión de contingencias.

Crimen organizado y riesgo interno (insider threat)

El crimen organizado y el riesgo interno representan amenazas complejas, difíciles de detectar y con alto potencial de impacto.

La colaboración entre actores externos e insiders maliciosos refuerza la necesidad de modelos de Zero Trust, control continuo de accesos y cultura de seguridad.

Marco normativo: NIS2 – ENS – PNPIC

Impacto: Alto

Exigencias clave: Gestión de identidades, trazabilidad y concienciación

Líneas estratégicas: Biometría, segregación de funciones y programas de cultura de seguridad.

Riesgos tecnológicos y de la cadena de suministro

La dependencia de proveedores tecnológicos y servicios externalizados introduce riesgos sistémicos, tanto por fallos operativos como por compromisos de seguridad.

En 2026, la soberanía tecnológica y el control de terceros se consolidan como prioridades estratégicas.

Marco normativo: NIS2

Impacto: Medio-Alto

Exigencias clave: Evaluación y gestión de riesgos de terceros

Líneas estratégicas: Auditorías de proveedores, diversificación y análisis SBOM.

Desinformación y gestión de crisis reputacional

La desinformación se ha convertido en un vector híbrido capaz de amplificar incidentes técnicos y generar alarma social.

La gestión de la reputación se integra en la seguridad como un activo crítico, exigiendo capacidades de comunicación anticipada y gestión de policrisis.

Marco normativo: NIS2

Impacto: Alto

Exigencias clave: Notificación y comunicación eficaz de incidentes

Líneas estratégicas: Monitorización informativa y planes de comunicación de crisis.

Riesgos climáticos y continuidad del servicio

El incremento de fenómenos climáticos extremos obliga a replantear el diseño y operación de las infraestructuras críticas.

La continuidad del servicio en 2026 se mide por la capacidad de adaptación, no solo por la robustez técnica.

Marco normativo: NIS2 – PNPIC – CER

Impacto: Alto

Exigencias clave: Resiliencia operativa y recuperación

Líneas estratégicas: Mapas de vulnerabilidad climática, alertas tempranas y redundancias críticas.

Riesgo organizativo, humano y de gobernanza

La experiencia demuestra que más del 80 % de los incidentes de seguridad tienen origen humano u organizativo.

La resiliencia exige liderazgo, gobernanza efectiva y formación continua como pilares de la seguridad integral.

Marco normativo: ENS – NIS2

Impacto: Medio-Alto

Exigencias clave: Responsabilidad de la alta dirección

Líneas estratégicas: Gobierno de la seguridad, KPIs, auditorías y capacitación continua.

Conclusiones

El Decálogo de Riesgos y Amenazas 2026 se fundamenta en cinco principios comunes a NIS2, ENS y PNPIC:

  1. Gestión basada en riesgos.
  2. Responsabilidad directa de la alta dirección.
  3. Integración de seguridad física, lógica y organizativa.
  4. Ciclo completo de prevención, detección, respuesta y recuperación.
  5. Cooperación público-privada e intercambio de información.

 

Más allá del obligado cumplimiento, se trata de anticipar mediante la prevención, estructurar una seguridad integral e integrada y gestionar la seguridad globalmente como un activo esencial para la adecuada protección de las infraestructuras críticas y estratégicas.

La alineación del Planteamiento Nacional de Riesgos y Amenazas 2026 con estos marcos normativos permite a los operadores de infraestructuras críticas transformar el cumplimiento regulatorio en una ventaja estratégica, fortaleciendo la resiliencia, la continuidad del servicio y la confianza de la ciudadanía

En este artículo se han planteado las líneas maestras de este decálogo, si quiere obtener el artículo completo solicítelo en el siguiente correo electrónico: infoseguridad@getseguridad.com

 

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.