La Seguridad Privada en el Mundo “Convergencia y Globalización” (6)


UNIÓN EUROPEA Y SEGURIDAD PRIVADA

La seguridad privada en la Unión Europea está constituida por más de dos millones de profesionales, empleados en más de 50.000 empresas y donde, en general, presenta mercados más maduros y segmentados en su actividad.

La actividad está principalmente concentrada y representada en la COESS (Confederación Europea de Servicios de Seguridad) fundada en el año 1989 y constituida por 30 federaciones miembro y 2 miembros adheridos, 21 Estados miembros de la UE y un total de 28 Estados, que representa una facturación anual de 24.000 millones de euros. Su estructura presenta amplias relaciones y acuerdos de cooperación a nivel internacional y está inmersa en un proceso de implementación de Directivas y modificaciones en las normativas nacionales para la aplicación de sistemas de seguridad y con un especial objetivo de armonización de los servicios de seguridad y la capacitación profesional.

Todo ello, hacia la adecuación de un marco normativo con la realidad del sector en clara diferenciación con las “private military companies” que son otra “seguridad privada” y una cooperación reforzada basada en la estructura de las asociaciones profesionales y empresariales de la UE y un especial desarrollo hacia la protección de las infraestructuras críticas y estratégicas como objetivo general.

Un crecimiento, el del sector de la seguridad privada también marcado por el proceso de externalización de las actividades de vigilancia de las que antes se encargaban directamente las instituciones públicas; el aumento de la percepción de inseguridad en la sociedad en general y, por lo tanto, de la demanda de seguridad.

A esta transferencia de las tareas que antes eran competencia de los servicios públicos de seguridad, hay que sumar la tendencia y desarrollo de nuevos segmentos de mercado que requieren de una especialización profesional.

Con todo ello, la UE considera esencial la cooperación entre Seguridad Pública y Seguridad Privada en objetivo claro a disponer de una única seguridad.

La seguridad no puede considerarse como un producto a ser regulada por el mercado y tampoco puede considerarse un monopolio de los gobiernos. Es inevitable la cooperación.

Esta entrada fue publicada en Manuel Sánchez Gómez-Merelo, políticas de seguridad, privada, protección, seguridad, seguridad privada. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s